Estados Unidos: 2024, un año electoral que promete sorpresas

Dentro de 10 meses, 240 millones de estadounidenses serán llamados a las urnas para elegir a su nuevo presidente

Vamos hacia una nueva versión de las elecciones de 2020, que la mayoría de los estadounidenses rechaza, pero probablemente no tendrán elección: será Joe Biden contra Donald Trump, dos candidatos que no convencen a todos dentro de su propio partido. Joe Biden en particular debido a su edad, 81 años.

Ambos se enfrentan a unas primarias por su nominación. En el lado demócrata, dos candidatos han decidido enfrentarse al actual presidente, el congresista Dean Phillips y la autora de libros de autoayuda Marianne Williamson, pero no superan el 10% de las intenciones de voto.

Entre los republicanos, el favorito Donald Trump no tiene por qué preocuparse: los sondeos le dan una gran ventaja sobre sus rivales, especialmente Nikky Haley y Ron DeSantis, y pretende demostrarlo en las primeras primarias republicanas dentro de 15 días, los Caucus de Iowa.

Joe Biden se enfrenta a varios obstáculos

Están las dudas en torno a su edad, que su equipo intenta disipar sin conseguirlo realmente. Si es reelegido, será el presidente de más edad en la historia de Estados Unidos. Pero su problema no son sólo las 81 velas que sopló el pasado noviembre.

Sus políticas económicas, que sin embargo han dado sus frutos en el mercado laboral, son rechazadas por la mayoría de los estadounidenses, que confían más en Donald Trump. Sobre todo en los siete «swing states» decisivos en las elecciones. Joe Biden debe su victoria en 2020 a una estrecha ventaja de 44.000 votos en tres de estos «swing states»: Arizona, Georgia y Wisconsin.

Otro hándicap para Joe Biden son los problemas legales de su hijo Hunter, acusado entre otras cosas de fraude fiscal. Podría ir a juicio este año.

Donald Trump se enfrenta a numerosas causas judiciales

Acusado de querer anular los resultados de las elecciones de 2020, irá a juicio el 24 de marzo. Podrían añadirse otros juicios en plena campaña electoral. Pero por el momento, Donald Trump utiliza sus problemas con la justicia para cultivar su imagen de outsider injustamente perseguido por «el sistema».

Y esta estrategia parece estar funcionando. En cualquier caso, a 10 meses de las elecciones, su popularidad crece entre los votantes considerados decisivos: latinos, independientes, jóvenes y afroamericanos. Pero la historia nos enseña que hay que tener cuidado con las encuestas. Una campaña electoral estadounidense nunca está exenta de giros y sorpresas. Y ésta promete estar llena de sorpresas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *