Abogado afectado de cáncer sugiere hacerse el chequeo rutinario de la próstata

La vida activa que hasta octubre pasado llevaba el abogado, docente y servidor público, Pedro Fausto Gálvez, de 58 años, cambió de manera repentina, tras recibir la sorpresa de un diagnóstico de cáncer de próstata en etapa avanzada, con afecciones en los huesos, que le mantiene recibiendo radioterapia y privado de caminar.

Todo empezó en el mes de octubre pasado cuando un dolor de espalda le obligó a acudir a la emergencia médica.

En ese momento fue tratado como una afección muscular, pero la continua molestia le hizo seguir buscando atención médica, determinando diferentes estudios y la biopsia que se trataba de cáncer de próstata, tipo de cáncer que ocupa el primer lugar en la población masculina dominicana, con la agravante de que la mayoría son diagnosticados en etapa tardía.

Aunque confiesa que el diagnóstico le ha impactado mucho y trastornado la dinámica familiar y laboral, ha decidido no quedarse de brazos cruzados, por lo que busca llevar un mensaje a los hombres para que dejen de lado los tabúes y miedos que aún persisten frente al chequeo preventivo de la próstata, ya que cualquiera puede padecer la enfermedad.

“Ahora que estoy recibiendo tratamiento es que veo lo que realmente pasa, estoy viendo hombres de diferentes edades, entre ellos jóvenes adultos, que están viviendo lo mismo que yo y me ha enseñado que nosotros como hombres tenemos un tabú frente al chequeo preventivo”, señala Gálvez en entrevista concedida a LISTÍN DIARIO.

No es un juego

Jiménez, es padre de cuatro hijos, ejerce el derecho, profesor y coordinador de Investigación de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña (UNPHU)

También es encargado de litigios y oficial Antisoborno del Departamento Aeroportuario Dominicano; participa en diferentes comunidades de la Iglesia Católica, entre ellas Pastoral Familiar, Encuentro de Novios Católicos y Madre Teresa de Calcuta y es conductor del programa radial “Los juristas y el pueblo”.

Ha tenido un largo ejercicio profesional en instituciones públicas y privadas, tiempo, en el que asegura, nunca se ausentó por motivos médicos, ya que siempre gozó de un buen estado de salud, además se realizaba chequeos rutinarios, a excepción de la próstata, que confiesa no se realizó estudios en los últimos cinco años.

Dice que el chequeo rutinario de próstata no debe verse como un juego ni tomarse a la ligera, porque no lo es. Señaló que la única señal que pudo haber percibido era que orinaba con mucha frecuencia, lo cual atribuía a que tomaba mucha agua.

Explicó que al detectarse la enfermedad en etapa cuatro, la junta médica que lo trata en la Clínica Abreu determinó que no es prudente una cirugía, debido al compromiso ya del sistema óseo, por lo que se le están dando 30 sesiones de radioterapia y luego de los resultados se determinará si procede aplicar quimioterapia.

La enseñanza

Dice que su vida ha cambiado en un 100 por ciento, porque la única actividad que puede hacer es impartir clases virtuales y que una de las enseñanzas que le ha dejado ese diagnóstico es que no se debe solamente pensar en el día a día del trabajo.

Exhortó a cuidar la salud y ayudar a los demás, ya que producto de su caso, muchos de sus amigos y compañeros de trabajo han acudido al médico a evaluarse.

Además, entiende que las autoridades sanitarias dominicanas deben ser más proactivas en materia de prevención y que República Dominicana necesita avanzar en un esquema de salud que le permita al propio sistema salir en busca de las personas cuando le llegue el tiempo del chequeo preventivo y el paciente no acuda.

Esto, entiende Gálvez, permitirá al Estado ahorrar mucho dinero y evitaría mucho dolor y destrucción en las familias dominicanas.

Debilidades

Estudios divulgados este año por el Instituto Nacional del Cáncer Rosa Emilia Sánchez Perez de Tavares (Incart) indican que sobre el 50% de los pacientes con cáncer atendidos durante cinco años en el centro llegaron en etapas tres y cuatro de la enfermedad, o sea, muy tarde, lo que evidencia las debilidades diagnósticas o de detección temprana que aún tiene el sistema de salud dominicano.

Determinaron que los cánceres de próstata en hombres y de mama en mujeres siguen ocupando los primeros lugares, mientras el de pulmón empieza a tener presencia en las estadísticas del centro, en uno y otro sexo, asociado mayormente al tabaco.

Las edades predominantes para el inicio de la aparición de cáncer son a partir de los 30 años en el sexo femenino y de 40 en el masculino.